Una de las mejores experiencias de servicio a Dios, ha sido sin lugar a dudas, el poder ser partícipe de este gran acontecimiento que marcó Guatemala!… fue impresionante ver la cantidad de gente que llego los dos días! si esperaba que se quedara gente afuera, pero la verdad es que superaron todas las expectativas, y todo por la gracia de Dios!… El ver a la gente llorando de felicidad al recibir su milagro, fue algo que tambien me lleno mucho, y valió la pena el cansancio, la quemada por el sol y el no dormir bien … Dios hizó su obra y le doy gracias por permitirme ver todo lo que El es capaz de hacer!….